Consigue tu luminosidad en seis fáciles pasos.

CÓMO CONSEGUIR UN ASPECTO LUMINOSO PARA LA PRIMAVERA

Ponerte luminosa nunca ha sido más fácil. Basta con que te hagas amiga de los tonos cálidos, conozcas las partes más altas de tu cara y sigas leyendo para aprender unas técnicas rápidas, que funcionan especialmente bien con los tonos de piel más oscuros.

1. Tienes la cara recién lavada, hidratada y te has aplicado protector solar con un SPF alto. ¡Genial! Ahora trabajemos con la base. Aplícate una fina capa de base de maquillaje del mismo tono que tu piel – sólo quieres igualar tu tono de piel, no cubrirlo del todo. Otra opción es usar un hidratante tintado con SPF para ir más rápido y lograr aún así esa cobertura leve.

2. Aplícate una base de maquillaje más oscura en los puntos donde el sol naturalmente pega antes: a lo largo de la línea del pelo, el puente de la nariz, los puntos altos de las mejillas, la línea de la mandíbula inferior y la punta de la barbilla. Un comentario sobre la base oscura: evita todo lo que tenga un tono frío, puesto que probablemente te haría parecer cansada y descolorida. Ahora difumina, difumina, difumina, para que desaparezcan las líneas visibles. Usa los dedos o una esponjilla de maquillaje húmeda para lograr los mejores resultados. 

3. ¡Hora de iluminar! Usa un iluminador en crema en un tono amarillo o dorado (no blanco o rosa) y aplícalo a los puntos más elevados de tu cara: el hueso de las cejas, la parte superior de los pómulos y el puente de la nariz. Lo pequeño cuenta también, así que aplícate iluminador junto al lagrimal y al arco de Cupido. Luego difumina, difumina y vuelve a difuminar, dando golpecitos a la piel con un dedo o esponjilla de maquillaje húmeda.

4. Para añadir un rubor saludable, aplica colorete en polvo de un tono más cálido (coral, por ejemplo) con una brocha a los puntos más altos del pómulo. Da algunas pasadas suaves hacia adelante y hacia atrás. Si te queda algo de colorete en la brocha, puedes pasarla por los párpados para conseguir un poco más de calidez.

5. Ahora los ojos. Para lograr profundidad, aplica una sombra de ojos color bronce por todo el párpado, concentrando el color cerca de las pestañas. En el acto tendrás un resplandor sutil, que complementa tu luminosidad recién adquirida, pero también queda más compuesto.

6. ¿El toque final? Unos labios suaves. Todo lo que necesitas es bálsamo labial. Pásatelo por los labios unas pocas veces para lograr una hidratación máxima y un brillo bonito. 

Ahí lo tienes: un look luminoso y natural. Cálido en tono y en carácter. ¡Disfrútalo! 

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