THE NEW SKINCARE ROUTINE

LA NUEVA RUTINA DE CUIDADO PARA LA PIEL

Aunque el maquillaje ciertamente es divertido, el cuidado para la piel es fundamental. Desde limpiarse hasta afeitarse (¡sí, lo has leído bien!), te ponemos al día con las técnicas más novedosas.

DOBLE LIMPIEZA
El cimiento de cualquier régimen de cuidado para la piel es la limpieza: no solo para eliminar el maquillaje sino también para preparar mejor a la piel para los sérums e hidratantes. Y es por eso que tiene sentido hacer una limpieza doble. Empieza con un limpiador de aceite o bálsamo para eliminar el maquillaje y el exceso de sebo, y luego sigue con un limpiador en base a agua (leche, gel o arcilla, dependiendo de tus necesidades) para eliminar el sudor y las impurezas del ambiente. Lo importante es aplicarte el primer limpiador con la piel seca para que literalmente descompongas el maquillaje y el sebo antes de hacer una emulsión con agua caliente. Enjuaga, seca brevemente y pasa inmediatamente al segundo limpiador. Maravíllate con tu nuevo y terso lienzo.

MASAJE FACIAL
El ejercicio te hace bien, ¿verdad? ¡Así que hacer trabajar a tus músculos faciales también ha de ser bueno! Y lo es: simplemente masajearte la cara unas pocas veces por semana puede ayudar con una línea de mentón más definida, un cutis más luminoso, mejillas más rellenas u ojos deshinchados. Incorpora fácilmente un masaje en tu rutina con un limpiador en aceite o tu aceite facial habitual después de limpiar. Haz el masaje con dos dedos en movimientos circulares empezando por la frente, saliendo hacia las sienes, suavemente alrededor de los ojos unas pocas veces, y luego bajando por la nariz, mejillas, mandíbula y cuello. Enjuágate si estás limpiando, o deja que se absorba el aceite facial si es eso lo que estás usando. ¿Y la mejor parte? ¡Que solo tardas unos pocos minutos!

DERMAPLANING
Afeitarte la cara da miedo (¿¡No te volverá a crecer el vello más grueso?! Respuesta breve: no), pero resulta que hay muchas ventajas: exfoliación, una piel luminosa y una aplicación de maquillaje más suave, por mencionar unas pocas. Aunque el dermaplaning bien hecho lo hace un dermatólogo, puedes hacer una versión sencilla de esto en casa con una simple cuchilla de afeitar (pero no la que ya has usado para tus piernas). Empieza en lo alto de la oreja y afeita bajando por la mandíbula y subiendo hacia la nariz, para cubrir toda la mejilla, la mandíbula, la barbilla y el labio superior. Luego haz los costados de la cara junto a los ojos, seguido de la frente, usando pasadas hacia abajo. Nota: hace falta una presión mínima y asegúrate de afeitar solamente piel limpia y seca. 

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