Last summer’s ALS Ice Bucket Challenge got fashion companies to donated thousands of pounds to charity, thanks to the industry’s most famous influencers taking on the challenge. Donatella Versace (pictured) was one of many wet activists, All Over Press.

Last summer’s ALS Ice Bucket Challenge got fashion companies to donated thousands of pounds to charity, thanks to the industry’s most famous influencers taking on the challenge. Donatella Versace (pictured) was one of many wet activists, All Over Press.

El poder de un "ME GUSTA"

Campañas de selfies, activismo online, desafíos de cubo de hielo - todos funcionan estupendamente para causas de moda. ¿Pero bastan para generar un verdadero cambio?

¿Has puesto tu granito de arena por causas benéficas últimamente? ¿Tal vez hayas corrido 10 km u organizado un mercadillo en casa para vender la ropa no deseada de la temporada anterior en beneficio de una causa merecedora? Estas son ciertamente maneras efectivas de juntar fondos y dar a conocer causas, pero hay un enfoque más moderno que de pronto está causando furor. También resulta ser más fácil y más inmediato. Bienvenidos al mundo del activismo por Internet, gracias al cual a través de peticiones online y selfies en Instagram puedes incorporar un simple "me gusta" a una campaña global de gran envergadura. ¿Pero es esto activismo real o es, como algunos sugieren, la opción perezosa?

Las campañas de selfies son el favorito elegante de los famosos. Por un lado es fácil participar en ellas: saca una foto, súbela con un hashtag, misión cumplida. Por el otro, los críticos dicen que es un ejercicio de vanidad, el vehículo perfecto para que las celebridades se promocionen a sí mismas en lugar de a la causa en cuestión. Luego está la campaña en Facebook, que no tiene ninguna complicación. Comparte la digna causa de tu elección, añade tu nombre a una petición, agrega un tweet para ir sobre seguro, y luego reclínate en la silla y deléitate en tu generosidad. Todo eso sin haberte levantado del sillón. De ahí que haya surgido el apodo "slacktivism" (slack significa haraganear en inglés), un término dado a esta forma demasiado fácil de expandir la toma de conciencia y hacer activismo.

Así que, el "me gusta" de Facebook, ¿es tan valioso como creemos? ¿O es que el acto pasivo de gustar y retuitear nos da una falsa impresión de que estamos marcando una diferencia?  “Es una forma fácil de participar” afirma Poorna Bell, directora ejecutiva y jefa de estilo de vida global del Huffington Post UK. “Pero la gente que verdaderamente quiere marcar la diferencia sabe que indicar que te gusta una publicación no va a hacer que cambien las cosas, tienes que implicarte más que eso”.

Los que crean las campañas se esfuerza en señalar las ventajas. Las campañas centradas en la moda, en particular, son una forma demostrada de captar la atención de una forma en la que todos pueden participar. Tomemos la #nomakeupselfie de 2014. Lo que empezó de forma orgánica se convirtió en una campaña global de concienciación sobre el cáncer en el cual las mujeres colgaban sus fotos sin maquillaje en las redes sociales, etiquetando a sus amigos para generar impulso. Viendo su potencial para recaudar fondos, Cancer Resarch UK estableció un número para mensajes de texto para convertir el hashtag viral en una campaña altruista. Recaudó 2 millones de libras esterlinas para causas benéficas en sus primeros pocos días - todo logrado con unos pocos toques en los smartphones.

La maquilladora Linda Andersson creó una campaña visual similar llamada Red Lippy Project para resaltar la Cervical Screening Awareness Week (Semana de la concienciación sobre el screening de cuello del útero) el pasado junio. Para apoyarla había que tuitear una foto llevando tu barra de labios roja favorita con el hasthag #redlippyproject, para atraer a las mujeres jóvenes a mantener un diálogo acerca de la importancia de la citología Papanicolau. “Para el Red Lippy Project, quisimos crear algo en lo que todas pudieran participar fácilmente”, explica Linda Andersson. “Puede que suene excesivamente simple pedirle a las mujeres que usen pintalabios rojo durante una semana y cuelguen una foto en Instagram con un hashtag, pero ha demostrado ser una forma eficaz y fácil para extender el mensaje a amigos, familia y compañeros de trabajo”.

La belleza de esta forma de campaña de concienciación online es su capacidad para estimular el diálogo. Comentar en Facebook pone en marcha un debate de una forma que no se logra con las conversaciones offline, especialmente en lo referente a temas "difíciles" como enfermedad, guerra y política. Parece que estamos más dispuestos a discutir temas incómodos desde detrás de una pantalla de ordenador. La moda resulta un mensajero ideal, en este sentido. Una industria "bonita", puede embellecer temas "feos" para que en lugar de pasar de largo con una actitud de "eso es demasiado horrible", nos sintamos atraídos por una imagen llamativa que nos sentimos impulsados a compartir o a saber más de ella. Y en lo referente a tan debatido y moderno selfie, pues bueno, todos se pueden sentir identificados con una cara humana y añadir la suya al conjunto. El Desafío del cubo de hielo por la ELA del verano pasado es un perfecto ejemplo. Las compañías de la moda donaran miles de libras esterlinas a causas benéficas, por no mencionar que se logró más conciencia colectiva por esa enfermedad neuromuscular poco común: la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), gracias a que las personas más famosas y con más influencia de la industria aceptaran el desafío de formas creativas y entretenidas.

Los asuntos políticos pueden resultar controvertidos, pero se vuelven más agradables cuando se les da un giro con estilo. La campaña fotográfica "India Needs Feminism" de BuzzFeed logró que celebridades y activistas locales usaran la moda como gancho para poner en marcha conversaciones. Para apoyar la campaña se sacaron selfies con notas a mano del estilo de "Trepé por la escalera del éxito llevando tacones. Este es el aspecto de un líder, mejor que te acostumbres". El resultado fue una campaña viral que inspiró a la juventud a hacer más por hacer correr la voz y defender la causa.

La moda triunfa cuando las campañas online y offline funcionan en tándem, creando una llamada a la acción que consista en algo más que hacer clic en un botón de pulgares hacia arriba. Junto con una campaña de Instagram, EVER Manifesto produjo una colección eco-consciente con H&M. Tuitear un selfie o una petición online, reforzándolo con una donación o acción, es una forma ideal de poner tu dinero donde está tu boca. "No hay duda de que el Internet y las redes sociales son herramientas importantes para dar a conocer problemas y comunicar ideas", afirma Elizabeth von Guttman de EVER Manifesto. "Pero la realidad va más allá de compartir o gustar. Haz realidad tus intenciones comprometiéndote a volverlas acciones".

Petra Nemcova and Kelly Brook was part of the #nomakeupselfies. A global cancer awareness campaign that helped raise £2 million for charity in its first few days, All Over Press.
Volver al inicio
Volver arriba