Leandra Medine gives us her hot spots for this summer: Southampton, Essaouira and Amsterdam, All Over Press/Getty Images.

Leandra Medine gives us her hot spots for this summer: Southampton, Essaouira and Amsterdam, All Over Press/Getty Images.

Los mejores lugares de verano según Man Repeller

Leandra Medine y en resto del equipo de trotamundos detrás de Man Repeller nos han dado unos consejos muy bien informados acerca de dónde y cómo deberíamos pasar el verano. Ésta es la única guía de viaje que necesitarás.

SOUTHAMPTON, EE.UU.

La gente a menudo asume que para irse, para maximizar el concepto de vacaciones, hay que viajar muy lejos pero una de las mejores cosas de vivir en Nueva York es poderte subir al coche y marcharte. En dos horas te puedes encontrar en Southampton en Long Island, donde las playas son tan abundantes como los aguacates en California y la cena te puede hacer sentir como si estuvieras en Europa. Hay un sitio llamado Sant Ambroeus en la calle Main Street, que vende pequeños sandwiches y croissants para llevar. Te los llevas a la playa con una nevera portátil llena de bebidas frías y con las sillas de plástico que compraste en Hildreth's, cruzando la calle frente a Sant Ambroues, te sientas y te relajas. Esto es, hasta que te empieces a sentir inquieto/a, momento en el cual regresas hacia la población para deambular por una larga calle repleta de tiendas para disfrutar yendo de compras, con boutiques tales como Tenet, Calypso y LF para los hippies del pasado de Coachella. 

Por supuesto, lo genial de Southampton es que cuando el sol se pone y tu día ha terminado, simplemente te vuelves a subir al coche y regresas hacia la ciudad, pero si decidieras quedarte a pasar la noche, hay un pequeño hotel cerca de Main Street que se llama Southampton Inn. Puedes ir caminando desde la población y queda a unos 3 km de la playa, lo cual te permite disfrutar enormemente dando un paseo o corriendo un rato el domingo por la mañana, seguido por tomarte un café en The Golden Pear.

Sant Ambroeus  
30 Main Street, Southampton

Hildreth’s  
51 Main Street, Southampton

Tenet  
91 Main Street, Southampton

Calypso St. Barth  
24 Jobs Lane, Southampton

LF  
87 Main Street, Southampton

Southampton Inn  
91 Hill Street, Southampton

Southampton, USA, All Over Press.

ÁMSTERDAM, PAÍSES BAJOS

La primera vez que visité Ámsterdam, en el verano de 2013, recuerdo haberme quedado hipnotizada por el agua. Aquí, en esta capital de gran crecimiento y actividad había docenas de canales en los cuales flotaban pequeños barcos de remo y grandes cruceros. Criada en la "jungla de cemento", esto era una anomalía que no me resultaba familiar pero que con mucho gusto aceptaba. También lo era el sistema de compartir bicicletas, del que recomiendo enormemente participar para dirigirte al famoso Vondelpark de Ámsterdam. Después, probablemente tengas hambre. Espera con la cena. Cómprate unas patatas fritas en Vlaams Friteshuis Vleminckx mientras tanto. Si hay algún lugar donde valga la pena concederse un capricho, es aquí. Elige entre más de una docena de salsas y si no estás demasiado lleno/a después (no lo estarás) dirígete a De Kas para cenar. Este restaurante está bellamente situado en un invernadero de cristal junto a un canal y ofrece un menú rotativo con verduras de temporada.

Ámsterdam sigue siendo una de mis ciudades favoritas para visitar, en particular por la estética única de la arquitectura de la ciudad. The Dylan, un coqueto hotel ubicado a unos minutos a pie del centro de la ciudad, es un perfecto ejemplo de esta estética. Las habitaciones se caracterizan por sus troncos de madera, techos altos y paredes blancas. El buffet de desayuno está hecho de la materia de los sueños más dulces y el personal te hará sentir como si te hubieras hospedado ahí una docena de veces. Además, el hotel está a solo unos pasos de "The Nine Streets", un barrio de tiendas de lo más chic.

Vondelpark 
Hetvondelpark.net

Vlaams Friteshuis Vleminckx  
xk, Voetboogstraat 31, Ámsterdam

De Kas  
Kamerlingh Onneslaan 3, Ámsterdam

The Dylan  
Keizersgracht 384

Amsterdam, Netherlands, Getty Images.

ESSAOURIA, MARRUECOS 

Aunque solamente he ido una vez, tengo plena intención de regresar a Essaouira en Marruecos en futuras vacaciones de verano. Mi madre y yo viajamos a este país norteafricano durante Acción de Gracias, y esta pequeña población playera (que es técnicamente una ciudad) es, sin lugar a dudas, mi lugar favorito de entre los que visitamos.

Essaouria representó tanto un momento para relajarse como para vivir una aventura. Relajarse es algo que prácticamente está incorporado en las antiguas murallas de la ciudad: el hotel donde nos hospedamos, L'Heure Bleue, tenía un patio interior completo con su fuente, palmeras y la luz del sol. Era un paraíso de interiores/exteriores y cada mañana nos sentábamos en su oasis mientras nos servían crèpes marroquís tradicionales, miel fresca, mantequilla de nuez de argán y el mejor café que he tomado en toda mi vida.

Nos pasamos los días paseando por los laberintos de mercados locales, haciendo amistades con los diversos tenderos mientras íbamos comprando alfombras. Aunque hacía demasiado frío como para nadar en noviembre, pasamos un montón de tiempo en la playa, incluyendo paseos a caballo, donde vimos el que se dice que era uno de los lugares favoritos de Jimi Hendrix.

En Essaouria comimos un montón, pero mi restaurante favorito era Elizir: un lugar que los lugareños nos mencionaron una y otra vez hasta que finalmente hicimos una reserva. El interior se quedó anclado en 1969. Me hizo pensar en The Jetsons junto con Slim Aarons junto con lo más extravagante, dándome la sensación de estar comiendo en el salón de una abuela excéntrica. De alguna manera resultaba encantador, más que de mal gusto o sobrecargado, y la comida (tajines tradicionales, pescado fresco, pan casero) era increíble. Regresaría ahora mismo si pudiera.

L’Heure Bleue  
Rue In Battouta, Essaouira

Elizir  
Rue d’Agadir, Essaouira

Essaouira, Morocco, Getty Images.

Cada mañana nos sentábamos en su oasis mientras nos servían crèpes marroquís tradicionales, miel fresca, mantequilla de nuez de argán y el mejor café que he tomado en toda mi vida.

Leandra Medine recuerda Essaouira en Marruecos.
Volver al inicio
Volver arriba