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10 esenciales TENDENCIAS DE PASARELA

Punto de Lurex, época Victoriana pasando por las bandas de chicas mejicanas, y lo que define esta temporada: aquí vienen las principales tendencias de pasarela que no te puedes perder este otoño/invierno.

1 ABRIGOS QUE SE ARRASTRAN POR EL SUELO
Si hay una prenda que define esta temporada es el abrigo largo hasta el suelo. Un céntimo por cada prenda arrastrándose por el suelo que pasó por la pasarela, desde Nueva York hasta París, y probablemente te podrías pagar la de color azul marino militar que inauguró el desfile de Chloé, o tal vez una de las de Caperucita Roja en rojo o verde manzana, como capullos de cachemira, que presentó Dior. Harías bien en invertir en una, aunque ten en cuenta las proporciones –aunque unas bonitas zapatillas permitirían un juego agradable con la sensación lujosa del abrigo, los tacones asegurarían que no te sintieras abrumada, unas botas altas como vimos en Calvin Klein sería aún mejor, y ceñirlo con un cinturón haría que fuera más fácil jugar con el volumen (mira a Marc Jacobs). Para una versión perenne y clásica, opta por una gabardina larga aunque ligera como la de Dries Van Noten.

80s feeling at Loewe, Getty Images.

2 REMAKE DE LOS 80
Hablando de un cambio en la conversación. Mientras que la mayoría de los diseñadores seguían cabalgando la ola de la década de 1970 de la última temporada, Hedi Slimane y JW Anderson ya habían pasado a la siguiente. Si pensaste que conocías los Ochenta, piénsatelo de nuevo. La estética de chic(a) rock de Los Ángeles que Hedi Slimane nos presentó en Saint Laurent (chaquetas de cuero; cortas, ajustadas, medio desgarradas) tenían un definido caracter punk “Siouxsie Sioux” esta temporada. Para un look más compuesto y/o SFW (Safe For Work, o sea, apto para trabajar), no busques más lejos que Loewe bajo Jonathan Anderson. Después de experimentar con la década en su marca homónima, hizo lo impensable y logró que los blusones de cuero brillante remetidos en pantalones grises de tamaño extra grande y vestidos-camiseta de lamé metalizado por encima nos resultaran atractivos. Para entrar fácilmente en la tendencia, prueba a cinchar todo ese volumen con cinturones de cadena de plástico en colores brillantes. ¡Muy Dinastía!

3 MONOS MONÍSIMOS
Durante una temporada en la que los vestidos largos vaporosos eran omnipresentes, la aparición de un mono estilizado, elegante y sofisticado –o incluso dos– en la pasarela señaló un cambio de mentalidad en la ropa de noche. Si todavía no te sientes convencida de sus méritos, considéralo como una alternativa sin complicaciones y divertida. Un ejemplo que viene al caso: la pieza de satén de seda que arrebató el desfile de Jason Wu, o el mono de terciopelo escotado de Sonia Rykiel que prácticamente requería salir a bailar bajo una bola de discoteca. También es multi-tarea: La versión en tweed gris de Stella McCartney, suelta y cortada (léase: sencilla), de hombros descubiertos (léase: algo sexy) quedaría genial en la oficina. ¿O qué tal el mono de vuelo color azul marino con bordes festoneados de Chloé para la Amelia Earhart que todas llevamos dentro? 

4 GÓTICO VICTORIANO
El negro no ha regresado, porque nunca se marchó. Sin embargo, en esta temporada tuvo una predilección en especial por lo dramático. El desfile de Thom Browne en Nueva York tal vez estuviera inspirado por la ropa de luto, pero cada intrincada prenda, desde los trajes hasta los vestidos con cremallera, estaba llena de júbilo. La de victoriana pasando por las bandas de chicas mexicanas de Givenchy fue una clase maestra en cómo llevar esta tendencia: lujosos tejidos contrastantes tales como denso terciopelo con delicados encajes, y permitir que sea la silueta la que hable, con faldas con vuelo y chaquetas estructuradas. El enfoque punk de Alexander Wang implicó tachonearlo todo, y botas góticas de metal para eliminar toda esa angustia adolescente a pisotones.

Happy suit from H&M Studio, Getty Images.

5 TRAJES FELICES
Terapia de color para tus trajes. Eso es lo que Miuccia Prada recetó para esta temporada, ¡y cuando la Dottoressa Prada habla, todos escuchan! La fuerza que te da sacar del armario una prenda pastel relajante o una americana risueña y optimista de tonos atrevidos en un monótono día de invierno es indiscutible, así que, ¿por qué no animarte a llevarlo de la cabeza a los pies? De los azucarados pasteles y tweeds de Prada en trajes con pantalón de los Sesenta –chaquetas de corte cuadrado con doble botonadura y pantalones cortados, levemente acampanados– hasta las prendas combinables más atrevidas y sueltas de Delpozo, y los sabrosos conjuntos de Cedric Charlier en verde manzana y berenjena, la paleta es deliciosa. ¡Una tendencia que te sentará verdaderamente bien!

6 EL TOP BASE
De vez en cuando en las pasarelas surge una pequeña tendencia con el potencial de simplificar tu vida –o al menos la parte del vestir. Considera el top base: una prenda de fondo de armario que va bien bajo cualquier cosa que te pongas. La camisa blanca almidonada tuvo un crucial papel de apoyo en Junya Watanabe, donde actuó como trampolín para sus increíbles y elaboradas creaciones. En Altuzarra, las blusas ténues con encaje y volantes se asomaban bajo chaquetas de buen corte y vestidos de escote pronunciado; en Carven, se vislumbraban pequeñas camisas con motivos de nubes bajo americanas y jerseys de cuello alto. Lo que queda aún más como una segunda piel es el top ligero de cuello vuelto, como vimos en Carven y Thakoon, que te permite llevar ese bonito vestido sin pillarte un resfriado. Ingenioso.

7 JOYAS DEL ANTIGUO MUNDO
Después de unas pocas temporadas de acumular piezas de oro minimalistas, la joyería está pasando por un momento de "más es más". Estas son las piezas heredadas generación tras generación, rescatadas de las subastas de sucesión o adquiridas después de bucear por el joyero de tu querida tía. Desde los pendientes con flores de baquelita de los años 50 en Miu Miu o los racimos de perlas y cristal en Céline hasta los broches con escudos reales en Balenciaga y Chanel, las opciones son interminables, siempre y cuando las ubiques en lugares poco comunes. Las joyas de Céline adornaban el costado de los zapatos, por ejemplo, y en cuanto a las perlas de Givenchy, pues bien... ¡cada centímetro de las caras de las modelos!

Gladiator hybrids at Giambattista Valli, Getty Images.

8 BOTAS HASTA ARRIBA
Se nos vino a la mente el clásico de Nancy Sinatra de 1966  These Boots Are Made For Walkin’ más de una vez esta temporada, aunque las botas que vimos en todas partes, desde Nueva York hasta París no estaban hechas solamente para caminar sino para acaparar el desfile. Tus fieles botines pueden tomarse un descanso. Un par sencillo y delgado, en negro brillante, como los que vimos en Calvin Klein, o marrones y con cordones como los de Chloé te servirán perfectamente, y funcionarán con todo desde las faldas cortas de 1960 hasta los vestidos boho de 1970, aunque las botas de pirata de Rodarte y los híbridos con sandalia de gladiador de Giambattista Valli desde luego que eran algo para contemplar. En cuanto a las alucinantes y sinuosas botas hasta el muslo de Dior y las botas go-go con lentejuelas de Emilio Pucci, estas sí que eran del tipo de "caminarte por encima" como dice la canción.

9  RAPSODIA BOHEMIA
Stevie Nicks fue la It girl de esta temporada. Debe de haber habido fotos de ella clavadas en incontables tablones de inspiración. La estrella californiana del rock de los Setenta, con su flequillo despeinado, vestidos vaporosos escotados e inclinación por el encaje blanco, condensa la continuada obsesión de los diseñadores por el boho. Estaban en todas partes, desde Chloé hasta Burberry y Anna Sui (naturalmente) y más allá. Vestidos de chifón y encajes hasta el suelo y finos como un papel, estampados hippie, punto de patchwork y pantalones sueltos de terciopelo, finos pañuelos de seda y una saludable dosis de borreguillo –¿qué cosa podríamos no amar de esto? Tal vez prefieras evitar adentrarte en el terreno de los disfraces y por tanto optar por solo uno o dos por vez de los arriba mencionados. Añade un pelo saludablemente despeinado y maquillaje natural, ¡y tal vez deja atrás el aceite de pachulí!

10 BRILLANTE, RELUCIENTE, SATINADO
Échale la culpa a los niños. Los diseñadores jóvenes están usando la ironía para hacer que las telas brillantes y relucientes tales como lurex y lamé vuelvan a ser populares. En Gucci, Alessandro Michele combinó una falda tableada lamé color verde ajenjo con una blusa prestada de la abuela. En Loewe, Jonathan Anderson asaltó el armario de mamá de Armas de mujer con sus vestidos lamé estampados y punto de lurex. Christopher Kane demostró que un punto de lurex a cuerpo y una falda tableada lamé en realidad son prendas clave. En otros lugares, los diseñadores han jugado con brillos reflectantes: futuristas en Christian Dior y H&M Studio, más brillantes tipo bola de discoteca en Bottega Veneta y Sonia Rykiel, donde un par de pantalones metalizados podrían haber servido de espejo. 

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