Cara Delevingne and Joan Smalls dance their way down the catwalk at the Stella McCartney Fall/Winter 2014 fashion show, All Over Press.

Cara Delevingne and Joan Smalls dance their way down the catwalk at the Stella McCartney Fall/Winter 2014 fashion show, All Over Press.

¡LA MODA ES DIVERTIDA!

Con modelos riéndose en la pasarela, editores que publican selfies ridículas, y marcas que colaboran con personajes de cómic, el otrora intimidante mundo de la moda se ha vuelto animado, divertido y accesible.

Fashion with a sense of fun at Moschino Fall/Winter 2014, All Over Press.

Todo comenzó con un ridículo selfie. Anna Wintour –cubierta de gafas de sol– se saca una instantánea en una pose juguetona con la edición de septiembre del Vogue EE.UU. y la cuelga en Instagram. Horas más tarde, cientos de mentes afines la imitan, creando el #voguestagram para celebrar a la dama más seria de la moda. Cuando incluso la editora de Vogue se puede reír de sí misma, sabes que las cosas pintan bien. Un año más tarde, los editores de moda han cambiado sus conjuntos de negro integral por los colores primarios, las alegres melodías de Pharrell son la banda sonora de la temporada, y por todas partes se ven camisetas graciosas. ¿A qué debemos este factor gracioso en la moda? 

No hace tanto tiempo, la industria de la moda era reverenciada por su sector privado de difícil acceso, celebrando lo exclusivo, costoso e inalcanzable. En los últimos pocos años, eso ha cambiado. El tono cercano de los blogs de la moda ha abierto las puertas a un nuevo y democrático panorama de la moda, al cual tú, yo y todos los que conocemos estamos invitados.

El cambio en actitud incluso ha llegado a la pasarela, ese concluyente símbolo de pertenecer al mundo de la moda, tipo "¡nosotros estamos aquí, tú no!". Los platos fuertes de esta temporada han incluido a las modelos de Stella McCartney muertas de risa, y una Cara Delevingne sacándose un selfie en la final de Giles (que inmediatamente compartió en Instagram, por supuesto). Desfiles emitidos en directo por Internet, junto con reality shows sobre moda en la TV y redes sociales, han rasgado la cortina como nunca antes, convirtiendo a las celebridades de la industria en los principales participantes. 

En esta temporada, los temas de los desfiles y colecciones fueron en sí un conjunto de risas. Notemos el ingenio de la oda de Moschino al Happy Meal de McDonald’s, y a Jessica Lange recitando acerca del desfile de Marc Jacobs con Happy Days Are Here Again. En Londres, el desfile de Anya Hindmarch incluyó un espectáculo de jazz con la banda sonora del Get Happy de Judy Garland. “Ahora queremos irreverencia, humor y color en la moda”, afirma James Anderson, editor de características de la moda en i-D, la revista de estilo famosa por sus cubiertas de 'guiño y sonrisa'. "El mundo ha visto suficiente agitación y miseria, solo podemos soportarlo hasta cierto punto. Tiene sentido que estemos respondiendo ante un poco de diversión y frivolidad. La gente quiere escapismo".

Moschino’s ode to McDonald’s, All Over Press.
SHARE
Volver al inicio
Volver arriba